WÜÑOY TRIPANTU

Escribe GLORIA CLAVERO ARANDA

Es el tiempo en que los Pueblos Originarios de Abia Yala, descendientes de las primeras
Civilizaciones de la Afroamerindia, rinden culto al Nuevo Sol, que llega con el invierno austral,
para fundirse con la Pachamama, permitiendo el Renacimiento de la Vida, renovada en todos sus
aspectos. Es el Tiempo de los Cambios fundamentales, el Tiempo de la Transformación…
El pueblo Aymara celebra el Willkakuti, el Regreso del Sol; Las gentes de las Culturas Incásicas
festejan el Inti Reymi, La Fiesta del Sol Naciente; El pueblo Selknam rememora el Xóosink, los
Tiempos de Nieves…
Para las Comunidades Mapuche, es el Tiempo de la Renovación, que nos limpia por dentro,
haciéndonos sentir y experimentar la nueva Vida, que fluye con los ciclos de la Mapu Ñuque.
Los Mapuche viven el nuevo tiempo de brotes y cambios en la naturaleza, y lo recrean con su
dungun ancestral, el habla de la Madre Tierra: “Antu kiñe trekan alka”; el sol da un paso de
gallo, anunciando el “Akuy We Tripantu”: La Llegada del Nuevo Sol que trae los cambios
necesarios para restaurar la Vida en la Tierra…
Desgraciadamente, en Chile, hace demasiados años que nuestros Pueblos Originarios perdieron
su Pacha Mama, su Mapu Ñuque. Sus Tierras Nativas, les fueron “usurpadas” por la Clase
Dominante; en el Norte, en el Sur, en el Este y en el Oeste de la geografía del Fin del Mundo…
La ambición desmedida, la codicia y la arrogancia de unos pocos “humanoides”, son la causa que
promueve lo más siniestro del “lado oscuro”, que existe en nuestra especie. De esta oscuridad,
surgió, en nuestro país, el “Culto al Poder”, supremacía propia de los Poderosos de la Casta
socioeconómica y política, que domina la Naturaleza, y se la apropia, utilizando el Conocimiento
en todas sus aéreas, para sustraer, extraer y obtener las riquezas del suelo, solo para satisfacer
sus intereses, sin importarle las vidas humanas que están en juego…
Por esta razón los gobernantes chilenos, hijos de la Casta Dominante, expoliaron el Territorio
Mapuche, se adueñaron de esas tierras legadas por los antepasados de ese milenario pueblo, a
sus descendientes, cuya estirpe tiene más de 11.000 años, habitando el Fin del Mundo,
conviviendo entre pares, mujeres y hombres, cultivando y haciendo fructíferos los Bosques
Nativos, hoy destruidos por la desmesura y la estupidez de los Poderosos, que solo ansían las
riquezas de la tierra, para convertirlas en dinero y bienes materiales… Por esta miserable razón,
la Clase Dominante chilena, despojó a nuestros Mapuche, empujándoles, cada vez más, hacia la
cordillera, reduciéndolos, u, obligándolos a occidentalizarse, emigrando hacia el centro del país.
Mientras los “colonos”, europeos llamados por el gobierno de Chile durante el siglo XIX, ocupan
las Tierras Mapuche, que los Poderosos wincas acreditaron como “tierras sobrantes”…
Lejos de los Principios Originales de la Vida de todas las especies, la codicia humanoide, siempre
ha querido ir mucho más allá de los procesos “naturales”, y ha conseguido inventar un “Mundo
Propio”, cada vez más ajeno a su cuna ancestral, olvidando el origen que lo llevó a transitar de
primate, a ser humano… somos apenas “monos hablantes”, pero aún, no hemos aprendido nada
de esos monos que nos antecedieron…hemos perdido el instinto de conservación de la Vida en la
Tierra, lo hemos sustituido por el Deseo de Poder, que en ciertos especímenes humanos, supera
incluso el Deseo Sexual…
A pesar de esta realidad humana, las gentes descendientes de las Primeras Civilizaciones que
dieron origen a los pueblos del Fin del Mundo, rinden culto a la Vida, saludando al Nuevo Sol,
que renueva la existencia de todos los seres que pueblan la Tierra Madre… porque Antu, el Sol,
estrella principal de la Mapu Ñuque, alumbra los cambios, que “permanentemente” se producen,
y hacen que la Tierra y sus criaturas, vivan y se transformen, se transformen y vivan, siempre
en constante renovación… Porque el Cambio, es lo único eterno…
Salud Mental Gentes de Abia Yala del Sur, Feliz We Tripantu.

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