RODRIGO AMBROSIO: 50 AÑOS DESPUÉS…

Escribe CARLOS MENDEZ (La Plata, mayo 2022)

Previo  a escribir esta nota, consulté a Eduardo Henríquez – Director del Instituto Rodrigo Ambrosio – si era oportuno traer a la memoria interrogantes, recuerdos, testimonios de 50 años atrás. Coincidimos que era necesario, porque cada año aumentan las/os compañeras/os que se han ido y con ellas/os sus testimonios; como también los recuerdos nos pierden o se mezclan en una neblina mítica.

No son pocos los que argumentan que el accidente carretero – donde falleció Rodrigo Ambrosio – fue perpetrado por algún grupo faccioso. Lo mismo se piensa de las muertes repentinas de Luciano Cruz (agosto/71) y Carlos Ortúzar (julio/78). En el caso de Rodrigo, nunca supimos que se hubiera hecho alguna investigación o aclaración partidaria.

¿Incapacidad? ¿Impericia? ¿Ineptitud? El viaje a Valparaíso y Llay-Llay desde Santiago, fue realizado en un pequeño vehículo de dos puertas – con cuatro personas – y Rodrigo en el sitio más peligroso en un coche: el del copiloto. Antecedente que se tenía en seguridad y no era primera vez, que la secretaría administrativa tuvo dificultades para conseguir un vehículo seguro para la máxima autoridad del partido.

Lo que públicamente constaba, es que Rodrigo había pasado a ser uno de los dirigentes más preclaros de la Unidad Popular y cercano al presidente Allende; desde que asumiera la conducción del MAPU, junto con el inicio del gobierno, en noviembre del 70.

Recordemos que el trámite de ratificación del triunfo de Allende por el Congreso Pleno, intentó ser obstruido con el asesinato del General René Schneider, comandante en Jefe del Ejército, con la intención de provocar un Golpe de Estado, en el que concurrían sectores de las Fuerzas Armadas con grupos sediciosos de ultraderecha y el apoyo de la Embajada de Estados Unidos. Nixon y Kissinger estaban en la Casa Blanca en plena guerra fría, guerra de Vietnam y una década de revolución cubana.

En ese contexto, era común que los sectores de la Unidad Popular – e izquierda en general – elaboraran planes de seguridad y resguardo de sus dirigentes e instalaciones partidarias. También los trabajadores debieron ocuparse de la defensa de sus fuentes de trabajo ante el boicot y atentados de grupos armados, contra bencineros, textiles, metalúrgicos, medios de comunicación, comercios, centros agrarios, etcétera.

El Tacnazo de octubre 69 – levantamiento de varios regimientos en Santiago con apoyo de otros de provincias, encabezado por el General Roberto Viaux – sorprende a Ambrosio en Concepción, donde era profesor universitario y dirigía el Regional del MAPU. Coincidía que la jefatura de la Guarnición de Concepción y III División Ejército, la ejercía el General Carlos Prats, uno de los generales constitucionalistas, como René Schneider, entonces en Punta Arenas. (“El Ejército es un partido político más; pero leal al gobierno”, alocución de Schneider, entonces Director de la Escuela Militar, a la promoción 1967 de Oficiales de Ejército. 31 de julio 67).

Las lecciones de ese intento golpista frustrado – que antecede a la campaña presidencial del 70 – y que lleva a los generales constitucionalistas Schneider y Prats a la cúpula del Ejército; induce a Ambrosio elaborar su teoría del doble poder (institucional y popular) y desarrollar un Plan de Defensa del Triunfo Popular (POP) a ejecutar con las ZPP (Zonas de Poder Popular) en Concepción, previendo las conspiraciones y complots que impidieran que Allende asumiera la presidencia, de triunfar electoralmente el 4 de septiembre de 1970.

Antes del asesinato a Schneider, el pueblo y sus organizaciones sociales y políticas (CUPs) estaban alertas y movilizadas. Por lo que el gobierno de Allende se inicia con la impronta de su defensa y Ambrosio encarga a un grupo de militantes – constituidos en la Secretaría de Asuntos Especiales (SAE) – elaborar un Plan de Defensa del Gobierno. La muerte de Ambrosio se da en plena elaboración de ese Plan; cuya finalidad era entregarlo al presidente Allende. Por lo que podemos aseverar – que tanto el presidente como los jefes de partidos de la Unidad Popular – estaban en conocimiento y preocupados del contenido. Al igual que el Alto Mando militar, como las fuerzas golpistas e insurreccionales de dentro y fuera de Chile.

El Plan de Defensa del Gobierno Popular del MAPU, consideraba a las Fuerzas Armadas – conducidas por los generales constitucionalistas – el eje de las acciones estratégicas; en las cuales las fuerzas populares cumplían funciones tácticas y logísticas, bajo la conducción político-militar del gobierno. Por lo que dicho documento iba a ser comunicado a Prats – comandante en jefe del Ejército, (tras el asesinato de Schneider) – con quien Ambrosio tenía una estrecha relación institucional. Su muerte dejó inconclusa esa tarea. La cartilla 1.B.1. – que posteriormente fue difundida por el MAPU y algunos medios con ese nombre – no alcanzó a ser revisada por Rodrigo, como él procedía rigurosamente.

Pero no sólo esta tarea quedó pendiente en el MAPU y el gobierno. Varias otras iniciativas perdieron fuerza sin su conducción:

–        La Cámara Única, moderna, democrática y popular.

–        Constitución definitiva de Área de Propiedad Social, aumentar la producción, reorientarla hacia el consumo popular. Organizar el abastecimiento.

–        Término de la Reforma Agraria.

–        Instancias de poder donde se incorporen los sectores populares. Constitución de órganos de participación y vigilancia de la producción, consejos campesinos, juntas de abastecimientos y precios (JAP), comités locales de salud. Participación de los trabajadores en la dirección de las empresas del Área de Propiedad Social.

–        Ganar la batalla ideológica “con los medios que tengamos”. Esta no es sólo una cuestión de medios, sino de estilo político.

–        Transformar al MAPU de un partido de cuadros a un partido de masas. De un destacamento de sectores medios a un partido proletario. Crecimiento en el frente sindical, campesino y estudiantil; y sobre todo en el frente poblacional y de las mujeres. (Extractos de Las grandes tareas de 1972. IV Pleno del MAPU. Diciembre 71).

La coherencia en política, es la distancia más corta entre lo que se dice y lo que se hace.

La madrugada en que falleció Ambrosio – 19 de mayo de 1972 – regresaba del trabajo partidario para la elección de la Central Única de Trabajadores – CUT y de un acto de solidaridad con Vietnam en Valparaíso y Llay- Llay. Los dirigentes sindicales del MAPU, emergidos del proletariado: obreros de empresas pequeñas, medianas, grandes y monopólicas; obreros agrícolas; inquilinos; proletariado de cuello y corbata; proletariado profesional y subproletariado (de acuerdo al análisis de clases sociales del MAPU, junio 1971);  comenzaban a proyectarse como representantes de un nuevo sector que ya no era interpretado por los partidos tradicionales – Comunista y Socialista – del Movimiento Obrero. A pocas semanas de fallecido Ambrosio, los dirigentes sindicales del MAPU obtienen una respetable representación en la elección de la CUT y la tercera vicepresidencia.

En su breve gestión como Secretario General del MAPU (noviembre 70 / mayo 72), Ambrosio creó las Comisiones de Gobierno del Partido. Una suerte de Gabinete en la sombra, que asesoraba a la Comisión Política, donde debían reportar semanalmente por áreas de gobierno y trabajo. Esta tarea era obligatoria para todos los militantes que cumplían tareas de gobierno, alta dirección pública y servicios. Hoy, son los think tanks remunerados, institutos de investigación multidisciplinarios, laboratorios de ideas, centros de pensamientos y reflexión, vinculados a los partidos políticos; y cuya influencia rebasa a las direcciones partidarias, trocados – a veces – en poderes fácticos.

En el MAPU, fue una alta escuela de gobierno que les permitió a esos jóvenes profesionales – en el futuro – ejercer importantes cargos de gobierno, parlamento, municipios, servicios públicos, empresas y corporaciones privadas, orientadores en medios de comunicación, institutos, fundaciones, hasta el día de hoy. Así los encontramos en un par de ministerios, subsecretarías, direcciones de empresas, senado, y en diversos medios, consultoras y corrientes de opinión.

“Es desde todo punto de vista imposible calcular lo que el proletariado de nuestro país y nuestro Partido han perdido con este hombre y el vacío que ha abierto la muerte de esta figura excepcional”. (Mensaje de la Dirección Nacional del MAPU, 22 mayo 1972).

La ausencia de Ambrosio no permitió al MAPU sobreponerse a su pérdida. “En verdad no había otro como él entre nosotros”. Antes del año de su fallecimiento, el MAPU se fragmentaba en dos y dejaba de lado toda preparación para la defensa del gobierno y gran parte de las tareas que Ambrosio había delineado. De ese modo perdió su influencia en el gobierno y en la conducción de la Unidad Popular; siendo uno más – de los sectores derrotados y perseguidos – por los facciosos y golpistas.

((FOTOGRAFÍAS: MARIO AGUIRRE MONTALDO))

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One thought on “RODRIGO AMBROSIO: 50 AÑOS DESPUÉS…

  • 27/05/2022 at 18:31
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    Fue un golpe duro para nosotros tanto en lo personal como en lo ideológico. Fallecido Ambrosio, sectores internos cercanos a otro partido de gobierno, deciden abandonar el trabajo iniciado y para quebrar a la institución dan un ridiculo golpecillo de estado robándose los automóviles y los escasos bienes de la organización. Gazmuri se identifica con Moscú y asi nos pilla el golpe de estado que era la crónica de un hecho ya anunciado. Ambrosio será recordado como un sabio conductor.

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