EL VOLADOR DE LUCES DE LA “LISTA ÚNICA ” DE OPOSICIÓN

Reflexión del proceso constituyente en curso de GUILLERMO CORREA CAMIROAGA.

Luego de la euforia inicial y el desdibujamiento del espejismo triunfal del Apruebo en el Plebiscito, la clase política institucional no pudo seguir tapando con el dedo las triquiñuelas y trampas escritas en “letra grande” en el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución, como el asunto del quórum del los 2/3, el sistema de elección a través de las listas de los partidos políticos y las dificultades existentes para la inscripción de las candidaturas realmente independientes, entre otras cosas, pero con la astucia y la hipocresía que la caracteriza sacó un nuevo as mediático de la manga para clamar por la concreción de una “lista única de la oposición”, aunando los esfuerzos para elegir una cantidad “abrumadora” de convencionales que permita superar la barrera de los 2/3. Como hay muchos sectores en nuestro país que no solo tienen mala memoria, sino que todavía se impresionan con la propaganda y la publicidad, sumado a las ganas de lograr la meta anhelada, levantaron nuevamente con energía las banderas de la lucha electoral aceptando el nuevo espectáculo de ilusionismo montado por las elites y la clase política institucional.

Esta mala memoria enunciada en el párrafo anterior borra de un plumazo los comportamientos y posiciones políticas que han tenido durante más de treinta años la gran mayoría de los militantes y simpatizantes de los partidos políticos de la Ex Concertación , quienes no solo profundizaron y consolidaron el sistema capitalista neoliberal plasmado en la Constitución del 80, sino que además se acomodaron y aprovecharon las “bondades” económicas ofrecidas tanto en los  cargos políticos y parlamentarios , como  en las asesorías y los innumerables puestos de trabajo institucionales de dirección e intermedios que, bien repartidos entre sus adherentes, transformaron al Estado y al gobierno de turno en una verdadera sociedad anónima distribuidora de empleos con “sueldos reguleques”.

Con respecto al quórum, aún cuando con este mecanismo electoral la oposición en su conjunto obtuviera el número de convencionales que se publicita, se deja de lado lo anteriormente manifestado, pensando ilusamente que de la noche a la mañana, por un acto de iluminación popular, los “señores políticos” fueran a actuar en contra de sus propios intereses de clase y sus privilegios, estando dispuesto a desmantelar el modelo económico, político y social que tantas satisfacciones personales les ha brindado, olvidando los abusos y desigualdades generados por este sistema.

Este nuevo “volador de luces” de la lista única es el “parche antes de la herida” que servirá para argumentar, junto al alto quórum de los 2/3, de la necesidad de los consensos y la imposibilidad de desmantelar el modelo neoliberal, por lo que la “nueva Constitución” será – gracias a la “sabiduría” de la política en la “medida de lo posible”- la misma vieja Constitución remozada y envuelta en un traje de etiqueta adornado con la participación democrática  republicana de “todos” los chilenos y chilenas.

Esta argumentación será levantada con fuerza independientemente del porcentaje de votantes que participe en los eventos electorales del próximo mes de abril y del número de candidatos y candidatas convencionales electas por la oposición, ya que lo importante para las elites, el gobierno y la clase política institucional ha sido legitimar las instituciones rotundamente rechazadas durante las masivas manifestaciones de rebeldía popular ( incluidos naturalmente los partidos políticos) hasta antes de que la pandemia de coronavirus les pusiera freno, ya que para los sectores populares, marginados y desprotegidos del sistema,  el cuidado de la vida y la búsqueda de mecanismos de sobrevivencia pasó a ser su prioridad.

Ya se cumplió con la etapa de inscripción de las candidaturas estipulada en el proceso constituyente institucional en curso  y el total de candidatos inscritos es de alrededor de 3.500 para disputar los 155 cargos de Convencionales, los que están actualmente siendo sometidos a verificación y ratificación en el SERVEL.

Esta avalancha de candidatos y candidatas ha provocado una polvareda de alegría en las y los independientes que lograron ser admitidos en cupos “generosamente” cedidos por los partidos políticos o alcanzaron las cifras de patrocinadores necesarios para escribir listas independientes, cubriendo con este polvo multicolor la visión de las alambradas espinudas que delimitan el campo de juego y los mecanismos tramposos estipulados en el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución.

Ahora  vendrá un período en donde se desarrollará una desenfrenada etapa de publicidad y propaganda para las elecciones del 11 de abril, invadiendo los medios de comunicación, las redes sociales y los territorios, para transformar los deseos en promesas  y poder convencer al electorado ávido de soluciones y esperanzas,  pero los ecos de la no concreción de la  lista única de la oposición seguirán retumbando para mantenerse latentes y prontos a ser reflotados como una argumentación más ( junto al quórum de los 2/3 y otras limitaciones) que serán utilizados en el momento necesario para “calmar los ánimos” y justificar lo injustificable cuando los resultados electorales y el proceso constituyente se transformen, una vez más, en una bofetada que despertará de golpe a muchos y muchas adormecidas por la borrachera electoral en curso. La “política de lo posible y los consensos”, capitaneada por los propios partidos institucionales, se transformará en  la “idea fuerza” preponderante en este proceso  constituyente institucional.

A los sectores populares rebeldes que no participan de este proceso constituyente les será muy difícil movilizarse y ocupar nuevamente las calles, ya que esta verdadera “dictadura sanitaria” implementada como consecuencia de la pandemia seguirá siendo un freno fundamental en ese aspecto.

Las limitaciones y restricciones necesaria para salvaguardar la vida – sobre todo en los sectores más vulnerables y carenciados- más la división que se produjo con aquellos sectores rebeldes que decidieron participar bajo las reglas institucionales impuestas desde el poder, ha quedado de manifiesto en la escasa masividad de  las movilizaciones y protestas callejeras que se han reactivado durante estos últimos meses, en especial exigiendo la libertad de lxs presxs de la revuelta, ya que las convocatorias realizadas en distintos lugares del país han concitado la participación de un reducido número de manifestantes. Lo mismo ha ocurrido con las movilizaciones en contra de la aprobación del TPP 11 y por la aprobación del aborto libre. 

Los gritos exigiendo la libertad de lxs presxs de la revuelta flotan y se diluyen en al aire ante la indiferencia del gobierno, las instituciones y la clase política, mientras la prisión preventiva se transforma en un mecanismo de represión y castigo para las chilenas y chilenos rebeldes que se levantaron dignos y resueltos en octubre del 2019 expresando enérgicamente su rabia contenida por años de abusos y desigualdades.

10 thoughts on “EL VOLADOR DE LUCES DE LA “LISTA ÚNICA ” DE OPOSICIÓN

  • 16/01/2021 at 10:45
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    Hola Guillermo,
    Leo con atención y reflexiono también, a partir de tus interesantes crónicas y comentarios.
    Creo que la crítica (siempre necesaria y vital), sin propuestas alternativas, nos deja cojeando para seguir soñando…
    De tu último artículo “El volador de luces de la oposición”, pareciera que entre líneas estuvieras planteando algo así como el asalto al Palacio de Invierno (o de Verano) y/o la insurrección de masas armada, para derrocar el sistema que nos asfixia. ¿Me equivoco? Ojalá que sí, pues la experiencia histórica nos muestra que procesos de esta índole han terminado, casi siempre, por establecer nuevas castas de burócratas que en nombre del pueblo han pretendido gobernar sin la participación efectiva del mismo.
    Creo también, que a pesar todas las innumerables limitaciones impuestas por la así mal llamada “clase política”, tenemos en abril próximo el desafío (una vez más) de elegir a l@s más competentes para redactar por primera vez en forma democrática una Nueva Constitución y abriendo un proceso de discusión masiva y participativa.
    Con la inspiración de la “fe del carbonero”, me inclino a participar no solo en la elección de los constituyente, sino también a desplegar nuestras energía para lograr que este proceso sea participativo y vinculante de y con los movimientos sociales que han hecho posible que estemos hoy “fumando opio”… gracias al potente movimiento que desde las calles arrinconó a los burócratas.

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  • 16/01/2021 at 12:38
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    Me parece muy fácil y simple escribir con ácidas críticas sobre la realidad de nuestro país. Verdaderamente después de la experiencia de la Unidad Popular, en que me tocó muy joven, ser un ferviente partidario de esa experiencia, y que lamentablemente fracasó por muchos y variados motivos. Después de la experiencia de la dictadura que se ensañó con quienes dieron la pelea desde adentro y no salieron arrancando después de haber incitado discursos pesimistas y faltos de horizonte como tu publicación, debo confesar que mis reflexiones me han llevado a volver a creer firmemente en esta democracia, débil, coja, feble, pero democracia al fin y que nos permitiría, en virtud de acuerdos serios y que se respeten, caminar, quizás más lento, hacia acuerdos que bien vale la pena explorar.
    Que sacamos con echarle la culpa al empedrado. Que sacamos con lamentarnos de que el plebiscito del 80 no sirvió de nada, que el acuerdo del parlamento no sirvió de nada, que este nuevo plebiscito no servirá de nada y que para la asamblea constituyente lleguemos todos por nuestra cuenta, total……. tampoco servirá de nada.
    Al igual que Gonzalo te preguntaría: Que propones, salvo llamados a movilizarse, lo que en la práctica ha significado destruir los elementos públicos que a toda la sociedad les sirven.
    Ojo, Guillermo Correa. Es fácil destruir el templo de Diana, pero que difícil es construir una sociedad más justa, inclusiva y democrática. Te invito a ello con ideas propositivas y no pura retórica.

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  • 16/01/2021 at 13:39
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    Está muy claro que todo este proceso fraudulento, ideado maquiavélicamente por las dos derechas el 15 de noviembre de 2019 para neutralizar la “rebelión” o “estallido” social de octubre, tiene el objetivo básico de relegitimar -¡con un muy buen maquillaje!- la “Constitución democrática” (al decir de Lagos y la Concertación) aprobada consensualmente por las dos derechas en 2005. Esta última ya “no cuela”, entonces se hizo necesario una “nueva”. Y con el antidemocrático quórum de los dos tercios, está más que claro que el resultado será nuevamente tener que “obligarse” las dos derechas a consensuar un “nuevo” texto constitucional que busque salvar el “modelo chileno”. En este contexto, da perfectamente lo mismo ir o no a votar en abril. Pero lo central es NO CREARSE FALSAS EXPECTATIVAS, para no desanimarse posteriormente en la larga lucha que seguirá para sustituir finalmente el modelo neoliberal legado por la dictadura y consolidado por las dos derechas.

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  • 16/01/2021 at 13:46
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    Queridos Guillermo y Gonzalo. Agradezco a Mario, esta posibilidad de debatir con Uds, sobre temas de gran trascendencia. Permítanme pues decir lo que siento y pienso, utilizando lo que he aprendido de viejos maestros, y de gente joven, gente nueva, de hoy.
    El inconsciente es la política, decía Jacques Lacan. Intento comprender esta afirmación de uno de los grandes sabios del siglo XX. Y lo que se me ocurre pensar, es que, en la política, se da todo
    el des-orden de la imaginación deseante de cualquier ser humano. Unos, desde su deseo de Poder, buscando fórmulas conscientes, de dominar la mentalidad ciudadana, otros, desde cierta ingenuidad, inconsciente, de desear, legítimamente, un mundo mejor, olvidándose(tiene que ver con la memoria histórica…), o desconociendo las leyes que dominan la política, leyes provenientes del Poder Político que las crea, utilizando ese deseo ingenuo de algunas gentes sencillas que aún esperan (viene de esperanza), en la bondad de las promesas de los políticos… Desgraciadamente, hoy, estamos viviendo de una manera brutal la manipulación de las emociones de las personas, está cambiando el lenguaje…la ética ha perdido su significado y en su lugar se ha instalado la culpa y la confusión….el poder nos maneja, nos controla, nos pone nuevos significados y nuevos significantes en las palabras que antes regían nuestros comportamientos cotidianos y nuestros valores familiares, sociales, culturales, políticos…estamos asistiendo a una gran crisis de principios morales, de desconfianza, de confusiones, de individualismos narcisistas, donde el dinero es el instrumento, pero el objetivo es el cambio de mentalidad, el cambio de ética puesta al servicio de los intereses de los poderosos…. cada día se nombran menos las causas de una realidad que comporta muerte, pobreza, hambre (y no se trata del covid, que apareció, justo a tiempo, para servirles de burka a los poderosos que controlan la política en el mundo…) … Nos acostumbramos a las desgracias, como algo normal … el pensamiento se diluye y da paso a la indiferencia, a la apolítica, o a la sensiblería inútil… quizás, por esta razón, Durkein, en pleno siglo XX, establecía una regla fundamental en la sociología: “los hechos sociales, hay que tratarlos como cosas”…entonces Debray, hablaba de la “crítica a la razón política”…pero, afortunadamente, también hoy, en el mundo en general, y en nuestro Chile, en particular, existen grandes pensadoras y pensadores, nombro a una en especial, porque la conocemos Gonzalo, “Cristina Carrasco Bengoa”, como ella, hay otras y otros, y está nuestra esplendida juventud y nuestro pueblo sencillo, que actua en consecuencia, yendo más allá de la ingenuidad, porque sigue creyendo en un cambio que nos beneficiará a todas y todos…la calle habla, y aunque hoy, debido al “manejo politico” de la pandemia, disminuyen los manifestantes, eso, no significa que hayan parado. La Lucha sigue, y nosotros, y nosotras, los viejos y las viejas, hacemos lo que tenemos que hacer, como personas honestas, escuchamos la voz de la calle, la interpretamos, la apreciamos, la valoramos…y, al menos algunas y algunos, nos afirmamos de lo bueno que trae, de la frescura joven de sus discursos hechos pancartas, danzas y gritos… No perdamos la fe en la Autoridad Popular….

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  • 16/01/2021 at 16:02
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    Rómulo y Gonzalo: Lo primero es, en todas las cosas de la vida incluyendo por cierto la política, tener un diagnóstico lo más preciso y objetivo de la realidad. Creo que Guillermo Correa ha hecho un excelente diagnóstico. Y me parece que ustedes se equivocan en su análisis. Con la Constitución (de Pinochet-Lagos) y el modelo neoliberal extremo que tenemos (que llevaron a Ricarte Soto y José Maza a denominar a Chile como “la Corea del Norte del capitalismo”); creo que estamos muy lejos de tener una democracia “débil” o “coja”. No tapemos el sol con el dedo: Tenemos solo una apariencia falsa de democracia que encubre una perfecta dictadura que no requiere de utilizar la violencia permanente. Y constituye una ilusión completamente infundada creer que esta será la primera vez que será elaborada en forma democrática una Constitución en Chile. Desgraciadamente eso no es cierto. Con el antidemocrático quórum de los dos tercios está más que claro que la “Convención Constitucional” (NO CONSTITUYENTE) estará impedida de aprobar democráticamente (por mayoría) una nueva Constitución, repitiéndose de otro modo el consenso constitucional de 2005 entre las dos derechas. Y si logramos un diagnóstico compartido -ojalá lo más exacto posible- podremos luego buscar compartir un curso de acción para superar la realidad diagnosticada.

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  • 16/01/2021 at 16:45
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    Felipe: Creo que es muy interesante analizar. Gloria me interpreta al decir que algunos tenemos una ingenuidad inconsciente de desear un mundo mejor. Me preocupa mas que nada alguna propuesta que nos permita avanzar en una mayor democratización de la escena política chilena, pero no me interesa que unos pocos interpreten lo que se quiere y ello se imponga, pues eso es lo que tenemos.
    Cual es el camino entonces que nos permita compartir un curso de acción para salir de esta pseudodictadura?.

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  • 16/01/2021 at 17:27
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    Rómulo: Lo primero -y no será fácil dada la carencia total de TV y diarios; y casi total de radioemisoras- es que la generalidad de la población tome conciencia de que estamos en una virtual dictadura impuesta por las dos derechas. Eso ya costará algunos años. El hartazgo con el “modelo chileno” constituye una magnífica base, pero construir sobre esa base costará tiempo. Más aún en un país extremadamente lento como Chile. Sirva un solo ejemplo: La centroizquierda chilena ¡demoró más de 30 años en darse cuenta que la derecha había eliminado la cédula única electoral en 1925, para volverla a estipular en 1958! Entre medio ¡ni el PS, ni el PC ni el PD lo plantearon siquiera en sus programas! ¡Ni el Frente Popular!…

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  • 16/01/2021 at 18:58
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    Es bien cierto que la Convención Constituyente (nombre rebuscado para evitar hablar de Asamblea Constituyente) tiene muchos atajos. Entre otros:
    En primerísimo lugar, la incapacidad de la izquierda y sectores de la ex Concertación para converger en una lista única.
    En segundo lugar, las barreras que las burocracias partidarias pusieron a la posibilidad de listas y candidates independientes, representatives de los movimientos sociales que abrieron las cerradas compuertas de las “dos derechas” para tener una nueva Constitución.
    En tercer lugar, el quórum calificado de los 2/3. Ciertamente, una nueva Constitución debe ser representativa de mayorías significativas y de no lograrse los 2/3 entre les convencionales, lo lógico sería someter a plebiscito, cada diferencia, devolviéndole todo el poder a la ciudadanía para dirimir por simple mayoría aquellos aspectos que no logren los 2/3 de la Convención.
    Hay otros atajos importantes como la participación vinculante de Asambleas y Plebiscitos Comunales durante el período; la representatividad territorial reducida a espacios inventados como los Distritos, que por lo general no tienen una historia en común; el show de parlamentarios renunciando a sus cargos para postularse como constituyentes, cuando los movimientos sociales levantaron las banderas negras y las mapuche como símbolo de rechazo a la de TODOS los partidos políticos.
    Felipe:
    1. Las jornadas de protesta y PROPUESTAS desde octubre 2019, se hicieron sin tener en sus manos los medios de comunicación.
    2. De poco sirven los “diagnósticos” sino tenemos “pronósticos” (proyecciones o proyectos) que orienten y den sentido a nuestra acción.
    3. Te invito a considerar la coyuntura de la Convención Constituyente (su elección y sus deliberaciones), como una oportunidad que hace un par de años no teníamos sobre la mesa, haciendo de ella y con ella parte de la historia de nuestro sufrido país.
    Muchas gracias Mario y amigos que contigo colaboran por aportar un espacio de reflexión y sana crítica.

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  • 16/01/2021 at 19:10
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    Salud Integral Rómulo, no te conozco, pero, creo que tienes buena intención. Sin embargo, tambien tú, como cada uno, cada una de nosotros, tenemos que aprender a medir nuestras palabras. Es difícil dialogar en estos tiempos. Puedo decirte que Guillermo es una persona seria, sana de criterio y cuidadoso, además, él no solo hace crónicas políticas, también nos regala retratos de la realidad, que, como Mario, sabe coger con su cámara, observando la espontaneidad popular, y la maravillosa naturaleza que tenemos en el Fin del Mundo
    Es genial que podamos debatir y exponer nuestros criterios, pero, entre nosotros y nosotras, gentes que de alguna manera hemos sido parte de procesos que pretendían la revolución en Chile, creo que es muy importante que nos respetemos, que reconozcamos a nuestros pares en la lucha, reconociendo las diferencias en la exposición de su pensamiento. Claro está que a veces, el cansancio de tanta mentira y tanto engaño, surgido de promesas que nunca se cumplieron, nos adelgaza la piel.
    Creo que entre pares que buscamos un país mejor, tenemos todo el derecho a opinar, intentando aprender de lo que explica el otro, la otra, tratando de sacar lo mejor, lo más positivo…y haciendo un esfuerzo por comprender que lo que decimos, no pretende sentar catedra, solo conversar, respirar, intercambiar… Gracias Rómulo por entrar en el debate. Es lo que nos ayuda a pensar mejor…te aseguro que mucha gente ha perdido esa ingenuidad que le permitía soñar, y sin sueños, me parece que se hace muy complicado pensar en un país mejor. Ten paciencia, ya vendrá una propuesta…mi madre, una mujer sabia, a la que siempre saco en algún debate decía: Paciencia, trabajo, y Tiempo. la paciencia es una virtud que ayuda a pensar, el trabajo, es un bien escaso si hablamos de ganarnos la vida, pero, pensar, exige trabajar con las neuronas…y el tiempo, pues, yo creo que es un elemento que inventamos los humanos, para no perdernos, igual que la poesía, la música, el arte en general…

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  • 17/01/2021 at 01:02
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    Gonzalo: Interesante debate que es lo que se necesita. Pero es importante ser riguroso. No es “Convención Constituyente”, sino “Convención Constitucional”. Y esto no es una simple diferencia semántica. El ser “constituyente” implica que la entidad (sí, da lo mismo que se llame “Asamblea” o “Convención”) asume plenamente la representación de la soberanía popular, lo que claramente no es el caso, pues el actual Congreso le ha fijado diversas reglas limitantes, entre otras, el famoso quórum de los dos tercios que LE IMPEDIRÁ A SU MAYORÍA EJERCER DE TAL. Por ello que la califica simplemente como “Constitucional”; por la materia a tratar, pero reglada por el Congreso “constituido”. Y ésta debiese ser la materia central a debatir; porque “dejarlo pasar”, como lo está haciendo desgraciadamente el Pacto Chile digno-FA, nos convierte en cómplices objetivos del fraude de las dos derechas. El dejarle al pueblo, que es el real soberano, que dirima las propuestas de mayoría o minoría me parecería bien (como se hizo en Sudáfrica). Pero POR ALGO ESO NO LO CONTEMPLARON LAS DOS DERECHAS. Ellas quieren, sí o sí, “obligarse” a consensuar una “nueva” Constitución entre ellas, como lo hicieron, con una metodología diferente, en 2005. Sí, con la actual, ¡suscrita por Lagos y todos sus ministros! y exultantemente elogiada por Lagos en su discurso de inauguración como “democrática” y “que ya no divide a los chilenos”; y ferozmente defendida por el mismo Lagos y la dirigencia PS, cuando el movimiento de 2011 “instaló” la demanda de Asamblea Constituyente.

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